Christiane

 

Tengo una dicotomía, 

amor, baisser, draguer, 

lo quiero todo, imposible.

Tradición (que horrible palabra),

deseo, curiosidad. Legado carnal?

¿Al final, solo o vivo? ¿ Lo quiero ? Las dos…

¿Demain ou a 20 ans?

Lo quiero todo y quizás me quede sin nada.

(Y además en francés, pretencioso)

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Despedida

Ahora decimos adiós

un adiós que destruye mi realidad, si es que la tengo.

Un adiós ¿necesario?

Etapas, saltos, cambios.

Romper. Teoría casi perfecta, fácil de contar, de defender.

Difícil de vivir.

Ayer era un Yo. Mañana ¿otro?

No hay tales cambios.

Continuación fuera de la línea.

Nuevo plano, con vértigo, que llena de vida.

Me dijeron que los reveses, las rupturas son lo que nos saca de la ostra.

Pero ¿Queremos salir?

Miedo igual a vida. Horrible pues ¡Muy vivo!

El salto deja atrás la orilla.

Abandonas, pero ganas la contraria, la nueva, la viva, la del miedo.

Yo ahora quiero salir. ¿Mañana? Mañana veré.

Paseo

PASEO

Andaba vagando con destino fijo,

debía cazar el momento para que yo no me pudiera cazar.

esa noche los vinos me llevaron fuera,

donde la social soledad me acompañaba en mi retiro.

Soñé con conocer aquello oscuro de mi, soñé con aceptarlo.

quizás ser visible, como antaño fue.

Amplié mi campo de batalla, triplemente ocupado con nuevos

preciosos, y verdaderamente nauseabundos referentes.

Menudo sinvivir. Conocí los placeres de la otra vida.

El mundo no se me daba mal, agradable prisión,

quizás quisiera lo contrario. Menudo hipócrita.

Sentado donde quiero estar, desando algo que no existe. Presente.

¿Acaso me he movido? ¿Acaso importa?

Mañana un mundo saldrá en el mismo paseo. No soy el único ¿Verdad?

Cadaqués

Se bañan almas de primavera en una muerte de ocaso.

Es un mar nostálgico de múltiples pasados y posibles futuros.

Hoy la razón esta desteñida, grises, rojos, beige…

Analizas los detalles variando significado,

mejor suelta lastre, Adiós.

Yo soy cada una de las vistas.

Las blancas casas regladas no difunden sus interiores,

las sonrisas maquillan la duda.

Mujeres en vestidos de flores, hombres altos,

madrugadas de sueño. ¿Soy yo?

Nubes de blanco poluto, Cadaqués.

 

Un pequeño enigma

Poética prosa bucólica y otras palabras de difícil comprensión/ ¿Qué soy?

Presión y aciaga divergencia dentitiva,

Al son de distrópica afonía carnal.

Profunda introspección con exodus fétido

Acompañado de música descompensada en concesión definitiva.

Rebuscamos en  apocalíptica tecnología

Caramelos de unión tonal.

Es momento de respuesta a deliberaciones pospuestas.

Tapiz de origen egipcio,

En simbiótica fricción con el fin del túnel humano.

Fuerza y coraje en el alzamiento, dejemos que al agua fluya.

Fin (marchamos en busca de higiene propia de cultura superior).

¿Recemos?

La semana sigue igual, arrutinas circulares.

Hoy me visto con lentes teñidas

y salto a un increíble (pues no lo es) vacío.

¡Nicanor y Pablo me quieren cerca! Y estoy tan lejos…

¡Recemos! ¿He cruzado la barrera?

Me duelen las rodillas y creo haber besado demasiados anillos.

Levántate y anda… Supongo que sí. ¿Innegable o atractivo?

Quizás solo acepto que después de cada día viene el siguiente.

Subconsciente rebelde, irracional o hasta inconsciente.

¿Escojo yo?

Creo que hoy ya no rezo.

Domingo

Domingo

La lija crónica pule mi lastre.

Aún estando lejos de la precisión quirúrgica

dicen que el viento de mi Señor trabaja mejor que nadie,

dejémosle jugar.

Golpes de embrague fugaz llevan  las  luces sepia a salir del mar                                                                                                                                                                                                                                 y vibrar en cromática alegoría.

Estrecheces próximas, paradójica felicidad.

Domingo de resurrección proclaman, que lo sea Señor,

¡Qué lo sea!

Tiempo I

Siberia nos dejó, y aún su olor se respira,                                                                                                   el rey de las polillas bendice ya la mesa                                                                                                     y el almendro alto y débil empieza a proclamar  su rosada fertilidad.

Pequeños pájaros con frac cruzan la visión.                                                                                         Mientras los trópicos se desplazan al norte                                                                               globalizando jardines con camusianas palmeras.

Él cambia; yo dejo atrás pilares resquebrajados (menudo inocente…)                                                   pruebo postres y sueño.

Primavera interna, aquí nadie me derrocará,                                                                                         soy y seré mi propio tirano

 

Lunes

Lunes

¿Hay esperanza? ¿La quiero?

Ahora mismo dudo de mi presente, pero ¿acepto? No.

Cartas salomónicas en presente redención,

escribo desde el viernes (un viernes lejano, aun irreal).

Escribo sobre un perdón buscado, todo ácidamente normal,

me piden que me arrodille en agnóstica genuflexión ante mi señor tiempo.

Creo que quemare su liturgia, hoy Señor tiempo no puedo ver más allá.

Las luces del teatro se apagan pero no hay túnel,

tampoco lógica salida.

Ahora existo con la máxima expresión de desear no hacerlo.

Existo como nunca, extremadamente vivo, en impensable contradicción.